Morena, la esperanza de México

Morena, el “Podemos mexicano” elige como un posible secretario de agricultura al hombre fuerte de las corporaciones de los transgénicos de EEUU

Por Marcos Mesa

El pasado 14 de Diciembre el líder del partido, en total contradicción con su discurso, dio un espaldarazo a las corporaciones que amenazan a la biodiversidad de México

Es de sobra conocido que las estrategias que siguen las grandes corporaciones multinacionales para infiltrar en el poder civil a sus agentes para doblegar y controlar a los gobiernos de los diferentes países del mundo, lo hacen por medio de poder duro como el de grupos de presión o del poder blando: funcionarios que representan sus intereses en organizaciones internacionales, partidos, parlamentos y llegan sobre todo a ministerios gubernamentales en busca de contrataciones públicas y poder.

Las corporaciones agroalimentarias invierten un gran esfuerzo en la colocación de agentes en puestos claves de los ministerios de Agricultura y en la red mundial de centros de investigación agrícola y naturalmente en la FAO, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Es este el caso de las cinco hermanas que dominan el monopolio agroalimentario del planeta: Monsanto-Bayer, Syngenta, Pioneer y Dow Agroscience. 

De la mano de la nueva fuerza política mexicana Morena, partido cuyo proyecto abogaba por una conversión agroecológica orientada a la sustentabilidad social y natural, así como la reivindicación de aguas, biodiversidad y otros bienes colectivos, ha sido propuesto, con total incongruencia, como miembro del Gabinete y un posible Secretario de Agricultura el funcionario Víctor Villalobos, conocido hombre fuerte de las multinacionales y la industria de los transgénicos norteamericanas.

MorenaEl pasado 14 de Diciembre el líder del partido, en total contradicción con su discurso, ha dado un espaldarazo a las corporaciones que amenazan a la biodiversidad de México y a las semillas nativas en peligro por la contaminación genética de los cultivos transgénicos patentados por empresas como Monsanto, Pioneer, Bayer, Dow Agrosciences y Syngenta, lo cual constituiría el golpe más serio a la soberanía alimentaria de México en la historia reciente.

Lo que todavía la gente del país no se explica es cómo un partido de la nueva política y alternativo ha podido tomar la decisión de contar en el Gabinete con Villalobos en un posible puesto de tal importancia conociendo su largo historial y su persistente oposición a las demandas campesinas, indígenas y ambientalistas.

En el año 2000 fue Subsecretario de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) desde donde se convirtió de manera explícita en un agente de los intereses corporativos a escala nacional e internacional. Durante esa época la secretaría estuvo implicada en el grave caso de contaminación transgénica de maíz nativo en la sierra norte de Oaxaca debido a la falta de inspección y monitoreo de las importaciones de maíz de Estados Unidos.

Ya en 2003 fue señalado como responsable del boicot de las negociaciones en la primera reunión del Protocolo de Cartagena sobre la bioseguridad de los Organismos Vivos Modificados (OVM), celebrada en Malasia, en aras de salvaguardar los intereses de Estados Unidos y Canadá.
En México fue promotor de la primera versión de la Ley de Bioseguridad (conocida como ley Monsanto) que buscaba facilitar que las empresas biotecnológicas obtuvieran los permisos de siembra de maíz transgénico, impulsó la iniciativa de Ley de Recursos Fitogenéticos, encaminada a facilitar la biopiratería de semillas, y defendió a ultranza la Ley de Agrocombustibles.

En 2004 durante las reuniones negociadoras del Protocolo de Cartagena en Kuala Lumpur, Malasia (2004) y en Curitiba, Brasil (2006), boicoteó el hacer obligatorio el etiquetado de los organismos genéticamente modificados votando conjuntamente con los países protransgénicos en nombre de México.

Su rol de esquirol lo llevó a ser nombrado desde 2010 director general del Instituto de Investigaciones en Ciencias Agrícolas (IICA) con sede en Costa Rica, que es el brazo agropecuario de la Organización de Estados Americanos (OEA) y punta de lanza de los agronegocios en Latinoamérica. Desde ese puesto ha estado impulsando el Plan 2003-2015 de Las Américas para el desarrollo de la industria biotecnológica en la región, además de apoyar e instrumentar la Iniciativa Biotecnológica de Norteamérica.

Tras su inclusión en el gabinete, las organizaciones campesinas, cooperativas indígenas simpatizantes de Morena, los movimientos de resistencia y defensa del territorio y organizaciones ambientalistas y de la sociedad civil se hallan en completa indignación.

La secretaría dentro del proyecto alternativo tenía como puntos fuertes la recuperación de la agricultura campesina, la defensa del maíz, el rescate de la tradición agrícola mesoamericana, la multiplicación de los proyectos agroecológicos exitosos cada vez más numerosos, y una política para el campo dirigida a lograr la soberanía alimentaria, que ha quedado en peligro seriamente tras este nombramiento dentro de la fuerza política.

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