Hipopótamos Colombia

Los hipopótamos de Pablo Escobar 25 años después

Los hipopótamos de Pablo Escobar, el líder del cartel de Medellín, son actualmente (dos décadas después de la muerte de su dueño) un dilema al que se enfrenta Colombia. Empezaron siendo cuatro pero hoy se sospecha que hay más de cincuenta aunque todavía no los han contado en su totalidad. Cuando las fuerzas de seguridad entraron en la Hacienda Nápoles, (Departamento de Antioquia) decomisaron todo, se llevaron todos sus animales entre los que había jirafas, rinocerontes pero no pudieron llevarse a los hipopótamos que se escondían bajo el agua del río Magdalena. Entraron de forma ilegal al país por capricho de Pablo Escobar y ahora incluso se pasean por algunas calles de la localidad colombiana El Doradal. Algunos residentes de esta localidad han considerado a alguno de estos visitantes como una mascota del lugar.

Imagen: Webconserva

Los animales pesan hasta tres toneladas y pueden alcanzar velocidades de hasta 30 kilómetros por hora. El estado propuso darles caza pero ante las quejas de grupos ecologistas se paralizó la actividad por orden de un juez. En 2009, la persecución y posterior muerte de un hipopótamo conocido como Pepe, que rondaba en las cercanías de la hacienda, causó gran indignación nacional más allá de la población ambientalista del país. Ahora se están intentando esterilizar ejemplares y se están agilizando los trámites para donar hipopótamos a zoológicos de diferentes lugares, sin embargo dado el difícil cuidado y transporte y la costosa alimentación que requiere el animal ha ocasionado que todavía no se haya conseguido avanzar en la reubicación de los ejemplares.

Si fuesen cocodrilos no habría habido problema para eliminarlos pero siendo hipopótamos son vistos por la población como  animales tiernos, como un peluche, gorditos, rechonchos, admiten las autoridades que no se atreven a eliminar a los animales por medio de eutanasia ante la Opinión Pública. La existencia de estos animales “carismáticos” ya ha tenido repercusiones políticas y las autoridades nacionales no se atreven a tomar soluciones drásticas por miedo a dar una mala imagen de Colombia al mundo.

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