Immerath

El gigante energético alemán RWE Power ordena la demolición de un símbolo en la localidad de Immerath

 

Alrededor de 300 personas se despidieron el domingo de la Iglesia de San Lambertus en el área de la mina de lignito cerca de Erkelenz, en el pueblo de Immerath, Alemania, una  joya de la arquitectura neo-románica considerada por su peculiar fachada, única en el distrito de Heinsberg  y un hito en la región. Los manifestantes exhibieron largas pancartas para expresar su protesta contra la demolición de la antigua iglesia, y activistas de Greenpeace también se dejaron ver con su campaña propia. Entre los manifestantes también había personas de los cinco pueblos vecinos.

Según la organización ecologista, al menos tres personas habían subido al viejo edificio en la ciudad reubicada de Erkelenz-Immerath por la mañana y habían bajado una pancarta colgada de cuerdas: “Cualquiera que destruya la cultura también destruirá a la gente”. Otros manifestantes se encadenaron a una grúa de demolición y por otro lado cuatro activistas subieron al techo de una casa frente a la catedral encendiendo petardos y exhibiendo una pancarta.

El gigante energético alemán RWE Power gestiona la gran mina de carbón a cielo abierto situada en este pueblo del oeste del país y cuya última etapa de construcción culmina en la zona donde se ubicaba la iglesia (todo ello en las proximidades de la planta de carbón Garzweiler).

ImmerathEl pueblo de Immerath fue paulatinamente quedando abandonado a medida que las ampliaciones de la mina iban haciéndose más grandes y la corporación adquiría las tierras, por lo que la población se reubicó en el Nuevo Immerath, financiado por la multinacionalen el mismo distrito o cambió de región. El hospital y el cementerio fueron reubicados, las casas abandonadas, los escaparates tapiados y la calle principal se quedó desierta; lo que quedaba era su último símbolo, la iglesia. Las plantas de energía de RWE en varios países son responsables de casi una quinta parte de todas las emisiones de CO2 del carbón en la UE.

Además de “la Catedral” como era conocida la iglesia, la expansión de la mina a cielo abierto es mucho más amplia y amenaza también a los bosques locales y a aldeas enteras, incluidos los edificios que figuran como de interés histórico.

rwe logoAl comienzo de la demolición los manifestantes retrocedieron. Al mediodía, la policía se aseguró de que ya no hubiera gente en la catedral. Algunas activistas, que se habían encadenado a la excavadora, fueron detenidas. Otro manifestante fue interceptado por la policía escondido en el interior de la catedral e incluso descolgaron a un activista que se hallaba atado de la ventana del templo.

Los manifestantes foráneos y activistas ambientalistas esperaban detener la demolición de cara a las futuras aprobaciones (del nuevo gobierno) de los compromisos ambientales que Alemania adquirió con respecto al fin gradual del uso del carbón como fuente energética. Intentaban ganar tiempo al menos hasta que el país consiguiese formar gobierno. Alemania es un gran bastión de la industria del carbón dentro de la UE, a pesar de sus compromisos firmados para hacer frente al Cambio Climático y la salida gradual del carbón para 2030. Sin embargo lo firmado no ha sido suficiente para la multinacional, tampoco la voluntad social y ni si quiera el valor cultural de un símbolo regional, aún encontrándose el país con un gobierno en funciones y sin saber cuáles serán las nuevas políticas energéticas futuras.

Immerath

iglesia de San Lambertus en Erkelenz-Immerath1

Fuente Imágenes: http://hd.clarin.com/

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