Por Juan Araujo

Henry Darger era un vecino peculiar y exótico de la ciudad de Chicago, correcto y educado en el trato aunque no solía hablar con nadie y si lo hacía mantenía referencias al parte meteorológico. Sus vecinas y vecinos desconocían por completo que trataban con un gran creador, pintor, dibujante, escritor e incluso compositor.

Nació en Estados Unidos en Abril de 1892; Se quedó huérfano a los cuatro años; su madre murió dando a luz a su hermana, a la que nunca llegaría a conocer por ser dada en adopción. El padre con un diagnóstico de enfermedad mental crió al niño hasta que no pudo hacerse cargo y lo ingresó en un orfanato católico. Más tarde sería trasladado al sanatorio de Ilinois, una especie de frío hospital psiquiátrico del que intentó fugarse en varias ocasiones.

Tras varias andanzas en diversos trabajos en otros lugares como Kansas, se instalaría en la zona norte de chicago trabajando como vedel del Hospital de la ciudad. En 1911 ocurriría en la ciudad un hecho de gran conmoción, el asesinato de una niña de cinco años, Elsie Paroubek que conmocionaría a su vez a Darger; El artista quedaría para siempre marcado por la figura de esta niña e incluso la daría vida a través de un personaje en sus pinturas.

La obra de Darger se caracteriza por el estilo onírico, enormes cataclismos climáticos, batallas épicas con personajes entre el bien y el mal, ejércitos fascistoides que tratan de hacer daño e imponer la esclavitud.

La historia de las niñas Vivian en lo que se conoce como los Reinos de lo Irreal, sobre la Guerra-Tormenta Glandeco-Angeliniana causada por la rebelión de los Niños Esclavo, (largo título original)  es la historia fantástica de siete niñas princesas que se rebelan contra la esclavitud impuesta por el ejército adulto “Glandelinians” de lo que el autor describe curiosamente como Reino de lo Irreal cuyo líder es el General John Manley (nombre de un niño que acosaba al autor durante sus estancia infantil en el internado).

Es la historia de una rebelión en las que las niñas se alían con otras criaturas fantásticas para luchar contra un ejército de opresores.

Las jóvenes protagonistas heroicas son retratadas como niñas con pene, dado que Drager nunca llegó a conocer el cuerpo femenino y se cree que recurrió al cuerpo del niño Jesús que veía en su Iglesia (asistía obsesivamente a misa cinco veces al día; cabe recordar que recibió una estricta educación cristiana en el orfanato que marcaría su carácter y autorepresión).

Darger en su genialidad además de las quince mil páginas de su novela dedicó cientos de páginas más a detallar los presupuestos militares de ambos ejércitos e incluso escribió en partituras las marchas e himnos militares. Su obra también contempla más de trescientos cuadros.

En los últimos días de su vida mandó a su casero destruir toda su obra pero al encontrarla  Nathan Lerner advirtió de su creatividad y se hizo responsable de ella así como principal beneficiario. En contra de los deseos del artista hizo llegar su obra a diversos lugares y gentes hasta que finalmente el American Folk Art Museum compró casi la totalidad de la misma. El Sistema acabó absorbiendo y pervirtiendo la idea original de la obra de arte.

 

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