El empeño del Poder por convencernos de una excesiva influencia de las redes en el plano real

Por Carles Giménez

¿Una mentira twitteada mil veces se convierte en verdad?

¿Cómo puede tener credibilidad entonces una red tan susceptible de ser manipulada por bots que realicen retweets desde gente que no existe? y si es así, ¿de verdad creen que pueden manipular el mundo real con una mentira retwiteada hasta la infinidad…?

¿Alguien se cree realmente que el grupo terrorista global Estado Islámico pueda tener una página web donde da avisos, confirma atentados, y publica formas de hacer explosivos? ¿Realmente hay alguien que se lo crea o simplemente tragamos y miramos hacia otro lado como haríamos cuando en un semáforo alguien delante de nosotros se hurga la nariz profundamente?

Por si fuera poco el insulto a nuestra inteligencia, el Daesh también tiene una agencia de noticias propia, de tal manera que solo lo que publica esa agencia es verdad y lo que no, no lo es. ¿De verdad creen que somos tan ingenuos para pensar que todo eso es verdad? Puede que para el público norteamericano-canadiense puedan ser cuentos digeribles pero al otro lado del charco esto suena a gran chanza y bodevil.

El ascenso de la red social Twitter se ha convertido en meteórico y en una herramienta para medir la influencia de las personas, desde unos discretos inicios hasta configurar un mundo virtual que deviene realidad porque se interrelaciona con el mundo real. Es una red del “mundo oficial” pues verifica la oficialidad de los hechos y por tanto deviene realidad en tanto que si algo aparece en un tweet es “oficial”.

la Twitter Revolution de Moldavia
la llamada “Twitter Revolution de Moldavia”

La red ha creado su propio lenguaje y universo, destacando quién la comprende y quién es el novato que todavía no ha realizado los suficientes tweets o tiene menos seguidores que gente siguiendo.
Curiosamente la traducción al español fue la primera en culminarse y en estar disponible en la fecha indicada y curiosamente José Luis Rodríguez Zapatero, fue uno de los usuarios felicitados por Twitter por haber confiado en las posibilidades de este servicio antes de que fuera lanzado en español.

Aunque parezca mentira la red siempre ha estado siniestramente vinculada a la política más que al ocio y hemos llegado a un punto en el que las figuras políticas más destacadas en los medios de masas, incluyendo presidentes y ministros, hacen declaraciones y política a golpe de tweet, e incluso hemos estado a punto de ser testigos de una declaración de guerra con Corea del Norte a golpe de Tweet gracias a las intervenciones de Donald Trump en la red, aunque, como todo, ha sido más un espectáculo que algo mínimamente real, una burbuja mediática.

Pero lo que hasta ahora pocos se preguntan es ¿Cómo es posible que una red haya establecido el lenguaje y sea el conductor de los mensajes oficiales de los políticos de Occidente, además de muchas otras cosas? ¿Cómo hemos podido dejar que sea la red lo que diga y destaque lo que es real y lo que no lo es, así como un barómetro de influencia? y si es así… ¿a quién beneficia semejante herramienta y para qué?

fotografía de GoebbelsLa red es una fuente de propaganda a través de la divulgación y promoción de contenidos destacados con texto escueto y plano. Pero lo gracioso del sistema es su funcionamiento para devenir realidad: los contenidos que se hacen virales lo hacen en función de los retuits (compartidos por la gente) que obtienen en poco tiempo y es ahí donde reside la trampa; Lo más retiuteado (lo más repetido) es por tanto, lo más creíble. Se ha podido saber que por medio de “bots” y perfiles falsos cualquier entidad puede retuitear y convertir en viral e hiper-destacado el contenido que le interese y por ello, gracias a esta automización, hacer que dicho contenido se convierta en una verdad, pues cuanto más retuits más credibilidad deviene en el plano real. Es la pura doctrina de Joseph Goebbels ​llevada a la práctica de forma global; el ministro de información popular y propaganda del régimen nazi estaría orgulloso y admirado de semejante artefacto.

La red social fue utilizada para “organizar” innumerables protestas, o más bien intentar crear una opinión favorable al menos hacia ellas, a veces incluso referidas como «Twitter Revolutions», entre las que se encuentran la revolución egipcia de 2011, la revolución tunecina, las protestas electorales en Irán de 2009 y las protestas antigubernamentales en Moldavia de 2009. Muchos de estos conflictos están relacionados con las “Primaveras Árabes”, movimientos que prometían ser revolucionarios al estilo del Maidán en Ucrania y el 15M en España y que en los casos en los que se provocaron cambios en las élites gobernantes (Túnez, Libia, Egipto) demostraron ser peores gobiernos que sus predecesores y estar más sujetos a los intereses de la Globalización Neoliberal y consecuentemente haber deteriorado su soberanía nacional.

Red TwitterEn España lo único relevante a nivel político que ha producido Twitter ha sido la utilización de la herramienta por parte del estado español para acusar de terrorismo o similar a diversas personas, que a su vez la utilizaron para emitir una opinión o expresar contenidos chistosos. Desafortunados en su gusto o no, hay gente que ha sido detenida y ha tenido penas por haber expuesto sus contenidos en la red como si un delito en el mundo real se tratara. ¿Pero por qué tanto esfuerzo por convertir la aplicación de un pajarillo infantil en algo tan serio, en algo tan real?

Recientemente el periódico “Global” ElPaís, una herramienta de la Globalización, ha afirmado en bochornosos titulares que Rusia ha podido influenciar las elecciones de Alemania a golpe de Tweet mediante innumerables robots que twittean desde perfiles falsos, osea … El País afirma que con twitter se puede dar golpes de estado, manipular elecciones, revitalizar referéndums etc…¿de verdad esperan que nos creamos semejante farsa?

¿Cómo puede tener credibilidad entonces una red tan susceptible de ser manipulada por bots que realicen retweets desde gente que no existe? y si es así, ¿de verdad creen que pueden manipular el mundo real con una mentira retwiteada hasta la infinidad…?

En un mundo donde los montajes y las revoluciones son organizados en su mayoría, desde las élites y el poder, necesitan convencer que por arte del azar las cosas se engendran de forma espontánea (y por ellos más pertenecientes al pueblo) por el descontento social, o porque necesitan ver a la gente converger alrededor de sus ideas para que parezcan que son creíbles. Las redes son un isntrumento del poder para encauzar a las masas hacia los intereses globales y deterioro de su soberanía. De ahí que intenten hacer creer que desde el mundo virtual se puede controlar la realidad y actuar sobre ella (solo hace falta ver la serie televisiva Mr. Robot). Nada más lejos de la realidad, desde un mundo virtual, ya bastante controlado, aunque mientan, no se puede dar golpes de estado, organizar bandas terroristas con agencias de noticias, revoluciones sinceras para representar la horizontalidad del mar ciudadano, es un absurdo que nos quieren hacer creer.

El Estado Islámico es un nuevo terrorismo global engendrado e instigado desde el Poder para garantizar una actuación global del mismo, que a ellos les convenga, sobre todo el mundo. En las elecciones alemanas ha irrumpido la extrema derecha para garantizar a Merkel una imagen de moderada por comparación con lo que siempre es peor (como ya ha hecho Le Pen ayundando a la victoria de Macron gracias a la repulsión), un buen golpe de mano para la canciller. Y Rusia no está detrás de ningún Referéndum ni manipula elecciones mediante tweet de pajarito azul, al menos no tan eficazmente como lo hace Israel o Arabia Saudí y sus apoyos explícitos al Estado Islámico o EEUU apoyando de verdad, a la Oposición venezolana no solo con tweets, me gustas, o cositas simpáticas de la red, sino con recursos, ayuda sobre el terreno, y amenazas militares.

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