ECHELON es el nombre de la red secreta a la cual pertenecieron los países EEUU, Reino Unido, Nueva Zelanda, Canadá y Australia. Fue un acuerdo de asociación que tuvo lugar en 1948 para crear la mayor red y sistema de espionaje a la propia población de dichos estados (y más allá).

Comenzaron por los fax, los télex, las llamadas telefónicas y los correos electrónicos. Según un informe encargado al Parlamento Europeo por la Fundación Omega que se hizo público en 1998, dentro de Europa todas las comunicaciones de teléfono, fax y mail son rutinariamente interceptadas por la agencia estadounidense Agencia de Seguridad Nacional NSA. Echelon se diseñó para el espionaje civil, gobiernos, organizaciones, empresas. A nivel virtual su acción abarca a cualquier país.

Cuenta con más de 120 satélites capaces de investigar millones de mensajes por hora (posiblemente la cifra verdadera sea mucho más alta).

Sin la presencia de la red Echelon en 1991 no hubiesen ocurrido hechos como los contratos estadounidenses por Arabia Saudí en la compra de aviones. Tras varios meses de contactos el consorcio de Airbus se iba a llevar el gato al agua con el jugoso contrato comercial con Arabia Saudí. Sin embargo la Administración de EEUU utilizó la red Echelon para averiguar los más oscuros detalles de las comisiones ofrecidas por Airbus a los funcionarios saudíes y con dicha información pudo extorsionar al país cliente para que finalmente el contrato fuese para la compañía Boeing.

El ex-espía Mike Frost que trabajó para la red de comunicaciones canadienses participaba según sus testimonios en Echelon dirigiendo investigaciones sobre ciudadanos estadounidenses. Es ahí donde existían las trampas, dado que la agencia NSA tenía prohibido espíar a sus ciudadanos encargaba el trabajo a sus países socios de la red y así mutuamente podían evadir la legalidad.

Según detalla Fernando Rueda, investigador del espionaje internacional, la red Echelon espió a la princesa Diana de Gales y al magnate egipcio Dodi Al Fayed. Los servicios secretos habían acumulado 1056 páginas sobre la vida privada de Diana de Gales en conversaciones de teléfono, una de ellas contaba cómo desde aguas francesas la princesa iba a viajar junto a su novio Al Fayed a la ciudad de París. En esa ciudad sería donde finalmente ocurriría el accidente de tráfico donde ambos perderían la vida. Echelon estuvo al servicio del espionaje y las agencias de inteligencia británicas para impedir que la princesa llegara a casarse con un musulmán.

El ex presidente español José María Aznar utilizó la red por medio de George Bush para dirigir los satélites hacia Iparralde  y  obtener la información con mediación de la Cía. De ese modo se pudo detener a varios de los miembros de la banda terrorista ETA.

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