Ilustración de Corea del Norte

Corea del Norte, la nueva pesadilla made in Washington

-Atención lector/a: este artículo es solo hipótesis

Las dos Coreas permanecen técnicamente en guerra desde el conflicto que las enfrentó en 1950-53, y que terminó con la declaración de una tregua y no con la firma de un tratado de paz formal.

Durante años, el predecesor de Kim Jong-Un, el líder Kim Jong-Il, efectuó innumerables maniobras militares contra su vecino del sur o lanzamientos de proyectiles al mar de Japón. El heredero, al igual que su padre, ha iniciado diversas campañas militares contra sus vecinos que a veces se calman con el tiempo, otras veces empeoran. Puede que nadie se lo haya preguntado nunca pero parece ser que debe haber algo en el aire de Corea del Norte para que en ocasiones sus mares se hallen en calma y, según cómo amanezca, al día siguiente comience de nuevo la marejada.

Todo este conflicto ha sido siempre vigilado desde EEUU que ha sido desde la Segunda Guerra Mundial la potencia hegemónica en la región como lo ha sido en Europa. Gracias a la Guerra Fría con la Unión Soviética, EEUU pudo diseñar un mundo mundializado con superestructuras de intereses atlantistas, es decir una Unión de Naciones Unidas con los intereses de EEUU: una OTAN integrada por diversos países pero que responde a los intereses de EEUU, una Unión Europea que nunca ha discutido el liderazgo norteamericano mundial y cuando ha osado hacerlo se ha visto inmersa en contrariedades: el intento de entrada al euro de la (entonces) petro-nación: Suecia, y la extraña muerte de Anna Lindh (asesinada un 11 de Septiembre), ministra sueca de exteriores pro-euro (y futura sucesora del presidente) en un periodo en el que si Suecia aceptaba el euro, el barril de petróleo Brent cuestionaba su medida en dólares; También el repentino Brexit, es una muestra de extorsión a la UE ante un nuevo talante oriental europeo que pone en entredicho la hegemonía estadounidense, etc.

El caso es que el fin de la Urss y de la Guerra Fría no ha servido como muchos creían para disminuir la agresividad bélica de la Otan sino que ésta ha ido en aumento.

Corea del Norte ha sido durante todos estos años la dictadura comunista dinástica que ha garantizado (como amenaza) la posición como potencia militar en el pacífico de Estados Unidos sobre sus “colonias”: Japón (Hasta hace escasos años sin ejército) y Corea del Sur (una extensión de la Guerra Fría en Asia). Ahora que la vieja potencia mundial tiene un nuevo competidor de dimensiones estratosféricas como es China, necesita de nuevos subterfugios militares para imponer su decrépito liderazgo.

El 13 de febrero, el hermanastro del líder norcoreano, Kim Jong-nam, murió después de que dos mujeres le rociaran la cara con el agente neurotóxico VX en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur.

kim jong nam en el aereopuerto
El hermanastro Kim Jong-Nam momentos antes de ser asesinado en el aeropuerto de Kuala Lumpur.

Kim Yong Nam, se había convertido en un crítico del país norcoreano y de la política sucesoria del régimen, pero no creemos que fuera asesinado por esa razón, pues llevaba años siendo crítico. El agente mortal VX con el que fue asesinado es un agente químico de fabricación militar, solo Moscú y Washington han admitido su fabricación y puede que más países lo tengan en sus manos; el crimen fue cometido por alguna potencia para evitar que el hermanastro pudiese suceder o bien ser un candidato de talante abierto a la sucesión de Corea del Norte en un futuro no lejano. No ha sido el único asesinato, desde la ejecución, también a muerte, de su tío en 2013, el número dos del Régimen, Kim Jong-Un  ha venido purgando y cambiando de cargos militares hasta nuestros días. Se puede decir que en la hermética cúpula militar ha habido profundos cambios de la mano de posibles casos de corrupción y otras acusaciones.

Kim Yong Nam era la apuesta de China para devolver a Corea del Norte al eje asiático y garantizar la paz en la región, algo que EEUU no quiere ni desea pues necesita el constante conflicto para garantizar su presencia militar como “matón protector” de Seúl y Tokio, así como poder extorsionar el crecimiento de la economía china y su hegemonía como la nueva potencia del siglo XXI (esta vez los tiempos hacen entrever que el barril de Brent no se medirá en euro sino en yuan, poniendo fin a la supremacía del dólar, algo que EEUU nunca ha estado dispuesto a consentir y ha sido capaz de evitarlo a toda costa).

Los deseperados intentos de Washington por salpicar a China con un conflicto entre EEUU y Corea del Norte denotan que las partes enfrentadas están escenificando una tensión militar de mutuo acuerdo, dado que el gigante asiático no tiene necesidad ninguna ni es parte en dicho conflicto militar artificial.

Kim jong un marioneta de EEUU

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *