Cielo con nubes y un avión en el horizonte

El control de las nubes de la mano de la Geoingeniería Climática.

En 1947, un investigador de General Electric, Bernard Vonnengut, logró demostrar que el yoduro de plata deshacía los cristales de hielo. El invento, fue ensayado durante un año en laboratorios de la multinacional norteamericana, y ya en los años 50 y 60 comenzaron a proliferar en EEUU empresas dedicadas a producir lluvia artificial con resultados aceptables.

El 20 de Marzo de 1967 se dio luz verde a la “Operación Popeye” desarrollada por el Ejército Estadounidense durante la Guerra de Vietnam. Se inició y se prolongó hasta el 5 de Julio de 1972. Su objetivo era prolongar la duración de la estación lluviosa del monzón sobre Laos, concretamente por el territorio por el cual discurría el Ho Chi Minh.
Para intentar dificultar el tráfico de suministros que aportaba la ruta del el Ho Chi Minh, la 54ª Escuadrilla de Reconocimiento Meteorológico, desde la isla de Guam sembró el cielo con yoduro de plata para que el periodo de lluvias aumentara un promedio de 30 a 45 días. Se pretendía que la lluvia provocara desprendimientos sobre las calzadas, que los ríos se desbordaran y que el terreno quedara impracticable para el tránsito de camiones. Fue un rotundo éxito.

En la actualidad más de cuarenta países usan técnicas para generar precipitaciones; se sabe que más de 18 aviones de la República Popular de China volaron en 2009 por la capital para disparar yoduro de plata y forzar precipitaciones, el ejército chino lleva estudiando los métodos de modificación del tiempo desde la década de 1950, pero ha sido en los últimos años cuando se han llevado a cabo las mayores experiencias forzadas de lluvia. Israel es Junto a China, el país con la tecnología más avanzada para provocar lluvia o detenerla en zonas desérticas.

Periódicos españoles corporativos de la banca como El País publicaron en 2009 noticias que corroboraban tales afirmaciones; El yoduro de plata es utilizado en la Geoingeniería Climática dado que puede romper los equilibrios internos de las nubes para modificar las precipitaciones, una tecnología eficaz para incrementar o detener la lluvia;

José Luis Sánchez, catedrático de Meteorología de la Universidad de León, y el mayor experto español en esta materia asesoró a agricultores y ha dirigido programas de lucha contra el granizo. En Lleida durante casi 20 años se utilizaron calentadores para sembrar las nubes con un compuesto de yoduro de plata y acetona y conseguir, de esta forma, frenar la energía cinética (masa y velocidad) de las piedras de granizo y minimizar sus efectos negativos sobre las cosechas.

En 2006 otro medio español  del sistema corporativo El Mundo se hizo eco de la noticia que afirmaba que agricultores de pueblos sorianos se habían gastado 72.000 euros en la compra de dos pequeñas aeronaves para cazar “avionetas fantasma” que surcaban los cielos sorianos y, según ellos, disparaban cohetes de yoduro de plata para llevarse la lluvia a otras provincias. Según los agricultores aunque no podían demostrarlo las avionetas estaban asociadas a las empresas aseguradoras. No fue el único caso.

La Asociación en Defensa de la Salud y el Medio Ambiente y contra Sistemas Antilluvia de Almería (Avial) así como Fecoam (Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia) han denunciado la existencia probada y grabada en vídeo de avionetas anti-lluvia que esparcen sustancias de forma reiterada en la región cuando los cielos están nublados y culpan a las compañías de seguros.

La amenaza de la manipulación climática por medio de la Geoingeniería para la obtención de beneficios es real, aunque ha sido negada varias veces en nuestro país por meteorólogos y expertos. Sin embargo varios países como Venezuela, Argentina, Canadá y sobre todo China han modificado el clima para la lucha contra el granizo o la obtención de nieve en tiempos de sequía con resultados demostrados. Cómo se utilice y los fines para su uso son un dilema que todavía no ha sido abordado por las autoridades de nuestro país.

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