Coca-cola

Coca-Cola Company y PepsiCo patrocinaron al menos 96 organizaciones de salud en EEUU

Simon Capewell, profesor de la Universidad de Liverpool:

“Tener a la industria alimentaria en los ámbitos donde se establecen las normativas alimentarias es como poner a Drácula a cargo del banco de sangre”.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Boston (BU) y publicado en el American Journal of Preventive Medicine, ha encontrado que Coca-Cola Company y PepsiCo patrocinaron un total combinado de al menos 96 organizaciones de salud entre 2011 y 2015 en EEUU. La American Diabetes Association y la Juvenile Diabetes Research Foundation estaban en la lista, un hallazgo que los autores calificaron de “sorprendente, dado el vínculo establecido entre la diabetes y el consumo de refrescos”.

En 2015, se reveló que Coca Cola invirtió al menos 4 millones de dólares en financiar la “Global Energy Balance Network” (GEBN), una organización sin fines de lucro dirigida por científicos universitarios que participan en proyectos de investigación sobre la obesidad. El grupo dijo que frenar el aumento de peso debería consistir menos en hacer dietas y más en “mantener un estilo de vida activo y comer más calorías”. Afirmaron que no había pruebas convincentes que sugirieran que las personas deberían culpar a la comida rápida y a las bebidas azucaradas por la epidemia de obesidad.

La Dra. Barbara Bowman, una líder veterana de la división para la Prevención de Enfermedades Cardíacas y Accidentes Cerebrovasculares de los Centros para el Control de Enfermedades, dimitió de su cargo en 2016 después de que se revelara que estaba ayudando a Coca-Cola y al Instituto Internacional de Ciencias de la Vida (ILSI) a influenciar a las autoridades sanitarias mundiales en asuntos relacionados con la regulación del azúcar y las bebidas.

Las conexiones de Bowman con Coca-Cola datan de décadas atrás, y la vinculan con el ex estratega de Coca-Cola Alex Malaspina. Malaspina, con la ayuda de Coca-Cola, fundó el polémico grupo industrial International Life Sciences Institute (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida : ILSI).

Dicho instituto siempre ha sido considerado polémico por intentar influir en las políticas públicas sobre asuntos relacionados con la salud y se considera un conocido grupo de presión de la industria alimentaria. ILSI ha tenido una relación larga y accidentada con la Organización Mundial de la Salud, trabajando en una estrecha colaboración con la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO) y con la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la OMS y el Programa Internacional de Seguridad Química.

Los mails que salieron a la luz obtenidos por el grupo de educación al consumidor sin fines de lucro Derecho a Saber de los Estados Unidos (USRTK, por sus siglas en inglés) amparándose en La Ley de Libertad de Información (FOIA) revelan que Bowman se sentía en una posición cómoda ayudando a Malaspina, que anteriormente era el principal líder de asuntos científicos y regulatorios de Coca-Cola, y estaba trabajando en métodos para conseguir que la industria de bebidas ejerciera influencia política en la Organización Mundial de la Salud. Los correos electrónicos mostraban a Malaspina, que representaba los intereses de Coca-Cola e ISLI, quejándose de que la Organización Mundial de la Salud estaba dando las espaldas a ILSI, rechazando sus intentos de influencia. Las cadenas de correo electrónico incluyen informes de inquietudes sobre la nueva Coca-Cola Life de Coca-Cola, edulcorada con estevia, y las críticas de que aún contenía más azúcar que el límite diario recomendado por la OMS.

Estas comunicaciones se produjeron en un momento delicado para la industria de las bebidas debido a una serie de acciones internacionales para frenar el consumo de refrescos azucarados por las preocupaciones sobre los vínculos con la obesidad y la diabetes tipo 2.

Coca ColaEn Junio de 2016 la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, dijo que la comercialización de refrescos con azúcar fue un factor clave en el aumento de la obesidad infantil en todo el mundo, especialmente en los países en desarrollo. La OMS publicó una nueva guía sobre el azúcar en marzo de 2015, y Chan sugirió restricciones al consumo de bebidas ricas en azúcar.

Un informe de un consultor de la OMS descubrió que el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida ILSI estaba infiltrándose en la OMS y la FAO por medio de agentes científicos, dinero e investigación para ganar el favor en el interés de los productos y estrategias de la industria. ILSI también fue acusado de intentar socavar los esfuerzos de control de tabaco de la OMS en nombre de la industria tabacalera.

La OMS eventualmente se distanció de ILSI. Pero su influencia no ha disminuido sobre todo si tenemos en cuenta la evaluación del herbicida Glifosato donde los científicos afiliados con el  Instituto Internacional de Ciencias de la Vida  ILSI participaron emitiendo una decisión favorable para Monsanto Co. y la industria de los plaguicidas.

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