El atentado de Charlie Hebdo fue de bandera falsa

El investigador y periodista francés Hicham Hamza y el investigador estadounidense Kevin Barrett han puesto en tela de juicio la verdad que salió a la luz a través de los medios de comunicación del atentado ocurrido el 7 de Enero de 2015 en la sede de la revista Charlie Hebdo donde murieron 12 personas y 11 quedaron heridas, según se desprende del libro: No Somos Charlie Hebdo.

En la ciudad de París el fatídico día entraron en la sede de la revista dos hombres enmascarados armados con fusiles de asalto y otras armas dispararon hasta 50 tiros gritando «Al·lahu-àkbar»

Los dos periodistas que han llevado a cabo la investigación de aquellos hechos, consiguieron desenredar una clave, el hilo conductor de los bastidores del crimen basado en la existencia de un personaje sospechoso clave en todo el entramado Hebdo: Jeannette Bougrab, la que supuestamente era amante del editor de la revista, Stephan Charbonnier (conocido como Charb), asesinado junto al resto de sus compañeros el día 7 de enero.

También aluden a la investigación del comisario de policía adjunto Helric Fredou que fue encargado de interrogar a Jeannette Bougrab e investigar sus antecedentes. Esa misma noche la madre de Jeannette, Zohra Bougrab testificó también ante el comisario, así como su marido Lackdar. Sin embargo esa misma noche del siete de Enero tras las interrogaciones, el comisario Helric Fredou apareció muerto en las dependencias policiales con un balazo en la cabeza mientras escribía su informe.

Elric Fredou
El Comisario de Policía asesinado Elric Fredou

El comisario Helric Fredou, según la hipótesis de los periodistas, murió asesinado porque estaba en el camino de descubrir algo gordo que afectaba, probablemente, a las mismas cloacas del Estado galo y, seguramente, más allá de sus fronteras, investigando a la amante de Charb, Jeannette Bougrab a altas horas de la madrugada del 7 de enero.

El Ministro de Interior Bernard Cazeneuve fue el responsable de que les fuesen denegados los resultados de la autopsia del “suicidado” Fredou a la familia del policía fallecido y de que se procediera, más que sospechosamente, a la sustracción del ordenador personal y un móvil “inteligente” del Comisario. Por no hablar de que los familiares del policía francés “suicidado” no recibieron ningún tipo de “condolencias” oficiales y el funeral del policía no tuvo los acostumbrados honores de Estado para un funcionario del alto rango.

Fredou había descubierto la existencia de lazos del ministro de interior francés Bernard Cazeneuve con el Mossad israelí y, en segundo lugar, de la relación del ministro con Jeannette Bougrab que lejos de ser la amante del editor de Charlie Hebdo era una espía de los servicios secretos israelíes. ¿Pero que hacía una espía del Mossad fingiendo una relación amorosa con Stephan Charbonnier del semanario Charlie Hebdó?

Según sostienen los periodistas Hicham Hamza y Kevin Barrett, el Mossad a través de Jeannette Bougrab había alcanzado un acuerdo con el semanario satírico francés que se encontraba camino de la bancarrota. Jeannette Bougrab, militante islamófoba, parapetada bajo un engañoso laicismo radical, y falsa amante del editor de la revista Charlie Hebdo, fue la agente encargada de llevar a cabo las transacciones económicas. Constituye el personaje clave de la conexión del Mossad en el caso.

Charlie Hebdó recibió entonces cantidades ingentes de dinero, se convirtió en un artefacto de propaganda antimusulmana en manos del Mossad durante varios años al servicio de los intereses de Israel hasta que dejó de serles útil y fue sacrificado en una operación de falsa bandera culpando al terrorismo islámico, dentro de la campaña global de Israel y EEUU para la criminalización del Islam en todo el mundo.

La noche del antentado y los asesinatos, Jeannette Bougrab, según las investigaciones, se apoderó de las llaves del apartamento de Charb, el editor de Charlie Hebdo asesinado y poco después de los ataques, el apartamento fue saqueado.

Tras los atentados el semanario gráfico Charlie Hebdo fue ayudado por el estado francés y continuó vendiendo ejemplares por la solidaridad con los asesinados y heridos. Con esa operación realizaron una venta de cinco millones de revistas que devolvieron más dinero del que Bougrab había canalizado hacia Charlie Hebdo en los últimos años.

Meyer Habib junto a Netanyahu
Meyer Habib junto a Netanyahu en París

Meyer Habib, diputado francés (posee doble nacionalidad, francesa e israelí) de la formación minoritaria, UDI (Unión de Demócratas e Independientes) y amigo íntimo del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, apareció cerca de la comitiva de Manuel Valls caminando en dirección a la sede de la revista francesa pocas horas después del atentado. Cuando Francia aún estaba en shock por los asesinatos, se atrevió a vincular la matanza de la revista satírica al voto de la Asamblea Nacional francesa que había sido favorable al reconocimiento del Estado palestino.

Sin duda, se trataba de toda una declaración provocadora (o letal) de intenciones que, incluso, ya había sido refrendada meses antes por Netanyahu, que afirmó en el marco de las operaciones militares israelíes contra los palestinos de Gaza, que si Francia no apoyaba al régimen de Tel Aviv, habría atentados terroristas en su territorio. En noviembre, Netanyahu volvió a amenazar a la Asamblea Nacional francesa, que preparaba una resolución a favor del Estado palestino.

Meyer Habib
Meyer Hadib estuvo tras los atentados junto al Prefecto de la policía de París, cerca del Primer Ministro, siendo una figura ajena al Gobierno

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